Manos a la medida de sueños infantiles

Publicado:
21
Oct
2014
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Prótesis con tecnología de impresión 3D, creadas por un ingeniero de la Universidad Nacional (UN), devuelven la sonrisa a niños afectados por la amputación o malformación genética de una de sus extremidades superiores.

Con 250.000 pesos que saca de su propio bolsillo, el ingeniero Christian Silva equipa a los niños en condición de discapacidad, con manos hechas a la medida de sus sueños. Para esto, los únicos requisitos que exige es ser una persona de escasos recursos y tener interés en ingresar al proceso de adaptación.

El experto trabaja en particular con niños entre tres y diez años, porque a estas edades se logra un porcentaje muy alto de adaptación. A pesar de ello, ese no es un requisito exclusivo, pues también se pueden beneficiar personas en etapa laboral.

El joven profesional reconoce que se requiere delicadeza para tratar con niños y padres primerizos que chocan súbitamente con este problema y que deben adaptarse al proceso sin ningún trauma adicional. El camino se inicia conociendo el caso, diligenciando un formulario y estableciendo una relación de empatía personal y de confianza con el pequeño y su entorno.

La iniciativa ha podido hacerse realidad a través del convenio con tres empresas: dos, de egresados de la Universidad Nacional (Prototype 3D y Matriz Humana) y una, de la Universidad de los Andes (Bogohack), las cuales apoyan la elaboración de las prótesis para los pacientes identificados y los potenciales. 

La mano mecánica se apoya en un mecanismo de poleas. Su diseño se realiza mediante un prototipo estable y de fácil colocación. Está construida con una impresora 3D, lo que hace que el costo sea mínimo, además, su funcionalidad es comparable con la de las prótesis mioeléctricas que se venden en el mercado a un costo 200 veces superior, es decir, de 20.000 a 40.000 dólares aproximadamente.

El también miembro del grupo de investigación en Biomecánica de la U.N. explica que el dispositivo está compuesto de ABS (acrilonitrilo butadieno estireno) en los dedos y el soporte. Para evitar el contacto directo con el muñón se utiliza un material especial para ortopedia que no produce reacciones alérgicas y evita cualquier roce o daño en la piel; y para los tendones se implementó nailon, que permite realizar los movimientos.

Mediante este artefacto ortopédico, el paciente consigue la rehabilitación de la musculatura y de las articulaciones que se han dejado de usar por la amputación, trauma o daño congénito. Asi mismo, adquiere mayor funcionalidad de su extremidad, ya que recupera las funciones básicas de la mano, tales como movimientos de pinza y agarres.

Colombia tiene actualmente 2.632.255 personas con discapacidad, correspondientes al 6,4 % de la población. El 79 % se encuentra en estratos 1 y 2, tan solo el 3 % finaliza la secundaria y únicamente el 13 % de los que se encuentran en edad productiva tienen acceso al mundo laboral.

“Nuestro único propósito es mejorar la calidad de vida de las personas que tengan la necesidad de una prótesis de mano y depositar nuestro grano de arena en responsabilidad social, aplicando los conocimientos adquiridos en la U.N., en pro del beneficio y desarrollo de Colombia y con miras a motivar a otras personas a que se unan a este tipo de iniciativas”, afirmó el investigador.