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Desde hace tres años, la carrera Séptima, la otrora Calle Real de la época de la Colonia, viene sufriendo una especie de metamorfosis, lo que durante el día es una autopista de asfalto repleta de carros empañada por la contaminación, saturada de pitos de bocinas, de vendedores de minutos a celular, y cuanto artículo se encuentre en el comercio, los viernes se transforma al caer el sol, en una plaza para el entretenimiento, la presentación de artistas, muestras culturales y porque no, para caminar en buena compañía, Son los septimazos que desde el 25 de junio del 2005 el IDRD viene organizando. El primer gran septimazo que hubo en la Capital de la República fue el 9 de abril de 1948 cuando los bogotanos llevados por la ira y la angustia por la muerte del caudillo Jorge Eliecer Gaitán destrozaron literalmente la principal vía de Bogotá y de Colombia. Hoy los Septimazos son actividades culturales que se realizan desde las tres de la tarde y van hasta las diez de la noche, estos también pueden ser de tipo temático que son organizados por el Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte (IDRD), en donde sobre salen los programados para celebrar el día del niño, de la mujer y de la afrocolombianidad entre otros. La carrera Séptima se cierra para el paso de toda clase de transporte desde el Palacio de Nariño hasta la calle 26, son cerca de 20 cuadras, un tramo donde está todo, literalmente todo, allí nació Laureano Gómez, también sobre esta vía mataron a Rafael Uribe Uribe y ha Jorge Eliécer Gaitán, allí miles de vendedores ambulantes llegan para ganarse el sustento diario y además miles de colombianos vienen a conocer la carrera séptima en este tramo. La antigua Calle Real se cierra a las cinco de la tarde y empiezan a llegar personajes singulares y algo extraños, es el caso de un hombre que siempre anda con una gorra que lleva la bandera de Colombia y grabadora en mano, parado en la esquina del edificio donde antes funcionaba el diario El Tiempo, hoy funciona allí City T.V., esperando que lo entrevisten en algún programa de este canal televisivo. Este es uno de los muchos casos que se ven en la carrera séptima, no muy lejos de allí se encuentran las iglesias de San Francisco, la Veracruz y la Tercera, que en sus penumbras olorosas a cirios recuerdan la Bogotá de artesanos y clérigos, una ciudad ya extinguida. Afuera, frente a las iglesias hay un espacio libre de carros para los miles de bogotanos, allí hay lugar para ver a William, quien con un micrófono y dos parlantes, rememora la mejor salsa de los años 70, quienes lo escuchan recuerdan a Celia Cruz, pues su voz recuerda a aquella estrella de la Fania, claro que si un transeúnte quiere puede grabar su propio CD “para chicanear ante los amigos que ha grabado un disco” dice William. Frente a la iglesia de San Francisco está el edificio del Banco de la República, que es el símbolo del poder económico del País, un poco más allá está uno de los símbolos de la ciudad, la torre de Avianca, donde hay una pareja que ofrecen a los visitantes un “circo acrobático”, vestidos de negro y con una especie de cortina colgada a un árbol y votando fuego por la boca, dedican su tiempo a entretener a los bogotanos y por supuesto al “rebusque”. |
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llama traída del Perú.
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