Todas las mañanas reniego de la clase de 7, y el único bus que me lleva rápido está tan lleno que debo tratar de meterme a las malas. Siento que algunos ubican manos o pelvis de forma tal que hacia donde me muevo necesariamente tengo que rozarles.
Mito:
Se cree que la aglomeración en el transporte público justifica los manoseos y el acoso pero la realidad es que el cuerpo de las mujeres es sólo de ellas, es el territorio de su dignidad y autonomía: sólo ellas deciden quién se acerca, cómo y para qué.
Acciones:
Para que las mujeres vivan sin miedo ni violencias, la Política Pública de Mujer y Géneros ha trabajado para que las mujeres de Bogotá conozcan que cuentan con el Plan de Igualdad de Oportunidades para la Equidad de Género, que contiene acciones afirmativas para alcanzar el ejercicio efectivo de sus derechos humanos.